sábado, 6 de diciembre de 2008

Alguna vez ,de pronto me despierto


Alguna vez, de pronto, me despierto:
Un dolor me recorre tenazmente,
un dolor que está siempre, agazapado,
por saltar, desde adentro.
Entonces tengo miedo.
Entonces, me doy cuenta que estoy sola
frente a mí, frente a Dios, frente a un espejo
lleno de mis imágenes,
de rostros polvorientos.

Estoy sola, pero siempre estoy sola:
Es lo único cierto.
El amor era un huésped,
la soledad es siempre el compañero
que permanece al lado, inconmovible.
Lo único seguro, verdadero.
Oigo mi corazón, vieja campana
que dobla y que golpea,
que rebota en las sienes y en la nuca
y en la boca y los dedos.
Es cierto, tengo miedo.
Miedo de no poder gritar, de pronto,
de que ya sea demasiado tarde
para un ruego.
La costumbre ahoga las palabras
y alarga el desencuentro.
Ah, tantas cosas quedarán ocultas,
perdidas, sin recuerdo,
tantas palabras que no fueron dichas,
tantos gestos.

Unos dirán: Yo sé, la he conocido,
fue una ardiente rebelde,
se desolló las manos y la vida
por defender los que creyó más débiles.
Otros dirán: Yo sé, la he conocido,
era dura, malévola,
avara de ternura, con la boca
mostraba su desprecio.
Alguien dirá: Y cómo sonreía...
Qué importa
lo que vendrá después del gran silencio.
Claro que tengo miedo.
Así, en la madrugada
mientras algún dolor -un dolor, siempre-
va hincando sus agujas en mi cuerpo,
abro las manos en la sombra dulce
para atrapar mi soledad, de nuevo,
y me quedo a su lado, sin moverme,
con los ojos abiertos
la vida detenida.
Toda mi sangre es un temor inmenso.

9 comentarios:

dintel dijo...

Me ha gustado lo que dice, pero más lo que calla.

carmensabes dijo...

Que profundidad de sentimientos...tener miedo es tan humano y tan de ser una persona exquisita como tú...

Besos

Donce dijo...

Jo, qué poema tan triste después de una entrada tan alegre.
Un besito MyK-lindaa!!

mojadopapel dijo...

Somos puro contraste Donce. Besos

mojadopapel dijo...

Dintel que bien supones lo que no se dice, me alegro tenerte por aquí.

mojadopapel dijo...

Carmensabes, el miedo te hace sopesar muchas cosas, enfrentarte al desequilibrio que produce...superándolo te hace más fuerte.

Marina dijo...

jo

Marina dijo...

La soledad siempre está dispuesta a acompañarte, como un amigo fiel, pero no hay que dejarla. Ella no se merece que le hagamos un guiño. Si miras de reojo, ni siquiera de frente, encontrarás las puntas de mil dedos que con su roce, leve como el viento, alejarán pesares y temores, sujetarán los temblores del alma y los sustos del cuerpo. Así, poquito a poco, irás viendo, mi niña, com el agua transcurre lenta,suave y fresca, saciando tu sed. Podrás beber de un vaso, de las manos o de una boca amiga, pero nunca más habrá temor ni sed.
Un cálido abrazo.

mojadopapel dijo...

Jo Marina es un gustazo "escuchar" tus palabras. Besazo