sábado, 6 de septiembre de 2014

José María Fonollosa




Cuando de algo me alejo más me acerco a ti, a quien aún no he hallado en mi camino.

( de J.M. Fonollosa. Ciudad del hombre: New York)

jueves, 10 de julio de 2014

EL HOMBRE



EL HOMBRE
I
Hay que pegarle al hombre
darle duro
con algo duro
ímprobo
tremendo
para que diga:

acepto
estoy conforme.
Es preciso correr hasta las llamas
y traerlas intactas
para quemarlo como a la paja
como a los colchones pestosos
como a la maleza.
Es necesario
imprescindible
acudir al acero
y sobornarlo
hasta que tenga forma de cadena
hasta que apriete
hasta que duela mucho.
Hay que conseguir piedras
muchas piedras
de variados tamaños
todas llenas de aristas
de puntas
de heridas
para moler al hombre
cuantas veces pretenda negarse
decir:
no,
¡quiero justicia!
Hay que inventarse armas
tratados
protocolos
destruir
sus casas
sus hijos
sus proyectos.
El hombre es peligroso
hay que cortarle
las uñas
desnudarlo
mermar su aire
su agua
su venida.
Desde que apareció sobre la tierra
caprichoso
incomprensible
tenaz
insoportable
negóse a decir:

estoy conforme
acepto.
II
Siempre ha estado poniéndose en pie
gritando
acalorándose
imprecando
y queriendo las cosas de la tierra.
No es posible dejarlo libre
hay que amputar
no sus piernas
ni sus brazos
sino su voluntad
su fe
su orgullo.
De qué ha valido decapitarlo
quemarlo
lapidarlo
siempre reaparece intacto
exacto
ceñudo
o tarareando.
¿No es posible crear algo más duro que la piedra
más fuerte que el acero
más estrecho que la tumba
más lejano que el exilio?
Si persiste en volver
inmediatamente después de la matanza
apenas ha sido derribado
después que lo cubrieron con el suelo
tan luego como lo hicieron trizas
es indispensable entonces
¡reunir toda la ciencia
y castigarlo!
¡Que no se vea más
en parte alguna
su huella...!
Hay que extinguirlo
como a los avestruces
tirarlo por la borda
como a los muertos imprudentes
pisarlo reiteradamente
como a las colillas peligrosas
esconderlo
como a los parientes idiotas
meterse en los extremos
III
¿De dónde habrá salido este ser
único
en el planeta
que puede
volverse loco
reír
creer en dioses
opinar
discutir
reclamar
durante siglos
discurrir
reunirse
y repetirse a cada instante?
Lo malo
anonadante
es que nadie ha conseguido
hacer que diga:

acepto
estoy de acuerdo.
Nada lo ha detenido:
ni los dioses
ni la muralla del sonido
ni los celestes hongos infernales
ni los viajes siderales
sin peso
ni los profetas
ni la constante muerte.
Va consiguiendo todo
poco a poco
pero todo cuanto ha querido
y hasta lo que ha soñado
o amenazado
¿Y si
después de haber inventado algo
más total que el silencio
más duro
que él mismo
reaparece?
¡Este es el gran peligro
supuesto que
si vuelve
como ha de volver
nunca conseguirá nadie
que diga:

acepto
estoy conforme... y buscar
desesperadamente
un antídoto contra el hombre

sábado, 28 de junio de 2014

Llegaron a......



"Llegaron a conocerse tanto mientras se le soldaban los huesos de la mano, que él mismo se asombró de la fluidez con que ocurrió el amor cuando ella lo llevó a su cama de doncella una tarde de lluvias en que se quedaron solos en la casa". 
Gabriel García Márquez. «El rastro de tu sangre en la nieve»,
en Doce cuentos peregrinos

jueves, 12 de junio de 2014

El deseo era un punto inmóvil...











Los cuerpos se quedaban del lado solitario del amor
como si uno a otro se negasen sin negar el deseo
y en esa negación un nudo más fuerte que ellos mismos
indefinidamente los uniera.

¿Qué sabían los ojos y las manos,
qué sabía la piel, qué retenía un cuerpo
de la respiración del otro, quién hacía nacer
aquella lenta luz inmóvil
como única forma del deseo?

domingo, 1 de junio de 2014

Echo al fuego los restos del Naufragio


  
El poeta sobrecogía el alma en su lectura......era  triste y desgarrado su naufragio....
 pero sabia su lección.

Será tiempo de volver
y desatar las cortinas del día
y el rumor de tu labio
y el aroma jazmín de tu mirada.
Quizá haya explotado, al fin, la primavera
o todo sea un espejismo pero qué importa
si ya sé cuánto me sobra y cuanto 
en verdad
me falta.

Querida mia:
solo el amor nos salva.


Las chicas del tutú subieron al Parnaso para convertirse en musas y acariciar al poeta.
(Nuestro agradecimiento más sincero a las alumnas de la Escuela de Danza "José Lidón"
de la ciudad  de Bejar)