viernes, 21 de noviembre de 2014

Una carta de amor







Todo lo que de vos quisiera
es tan poco en el fondo
porque en el fondo es todo,

como un perro que pasa, una colina,
esas cosas de nada, cotidianas,
espiga y cabellera y dos terrones,
el olor de tu cuerpo,
lo que decís de cualquier cosa,
conmigo o contra mía,

todo eso es tan poco,
yo lo quiero de vos porque te quiero.

Que mires más allá de mí,
que me ames con violenta prescindencia
del mañana, que el grito
de tu entrega se estrelle
en la cara de un jefe de oficina,

y que el placer que juntos inventamos
sea otro signo de la libertad.

sábado, 25 de octubre de 2014

Jose Maria Fonollosa


Leroy Street

Dirígete al Oeste, hasta que el Este
sea el Oeste también, fin y principio

Y entonces ve hacia el Norte, hasta que el Sur
sea el Norte también, fin y principio.

En su confluencia exacta tal vez halles
qué significa el fin y qué el principio.

Pero es mejor que apures tu cerveza
sentado en una mesa con amigos.

Y que otros se alucinen y extravíen
persiguiendo ese fin o ese principio.
* * *
De ciudad del Hombre: New York

viernes, 17 de octubre de 2014

Dice que no sabe del miedo de la muerte del amor
dice que tiene miedo de la muerte del amor
dice que el amor es muerte es miedo
dice que la muerte es miedo es amor
dice que no sabe

lunes, 6 de octubre de 2014

Exposición - Homenaje de Pintura de mis padres


Ayer se inauguro la exposición de Pintura de mis padres  Carmen Peña y Alejandro Cajal....el evento resulto precioso acompañado por la Coral de Bejar.... me sentí rodeada de un montón de amigos que nos demostraron muchísimo cariño, y mis padres  están felices por el acogimiento recibido, solamente estoy abatida  por mis olvidos imperdonables. No tengo solución.

Fotografías de Manolo Casadiego y Luis Felipe Comendador.

viernes, 19 de septiembre de 2014

Antonio GutierrezTurrión



Es hermoso este texto que ha escrito Antonio....se lo dedico a todos aquellos que disfrutan del placer de tener nietos.


SARA DIBUJA Y ME HACE UN RETRATO

La niña dibuja, distraída, sobre una mesa amplia y silenciosa, y los trazos nacen espontáneos, como si de un parto descuidado se tratara. No sabe muy bien qué figura es la que conformará pero los trazos siguen dando forma a algo que busca intimidad y complacencia con la naturaleza. En los brazos de la niña, el concepto no existe lastrado por la lógica y el pensamiento, la cultura no ha embarrado aún la espontaneidad y la inocencia. Porque los trazos que salen de la mano de la niña salen también de un fondo luminoso y vago que se acerca a la materia común y deliciosa, al seno de la forma y los colores, a la línea perfecta y sin complejos, al centro de la nada y del misterio.
Los trazos del dibujo de la niña son la misma niña sin conciencia, la expresión inmediata de un mundo simple y cálido, el magma que se asoma hasta ese cráter con fondo blanco y limpio. Y el mundo se hace espuma blanda y trazo que se afirma en un baile absoluto de puntos y de curvas.
Cuando la niña dibuja, miro sus manos niñas y siento que son también las líneas una prolongación de ellas, en busca de la vida, del parto de la vida, de la configuración en trazos y en líneas asombradas que se ven descubriendo que el caos toma forma y se aparece ante ella. La vida es ahora líneas y figura, una figura tenue y esponjosa, con mirada de niña y asustada. El mundo, de repente, se ha disfrazado de algo, se ha acotado y ha aparecido ante la niña. Es la hora del misterio desvelado, de la aparición, del mundo renovado o concebido.
Porque la niña es anónima y virgen cuando pinta, pertenece a la suma de materia, a la pasión sin forma y a la masa, al alma primigenia y escondida del mundo de lo oculto. Con sus trazos de niña, se aparta de ese magma y viene a ser asombro de sí misma y del mundo que limita y acota entre sus trazos.
Cuando la niña termina la imagen, se mira en el dibujo, se mira en la figura de quien tiene enfrente y le ha servido tal vez de desahogo, y muestra en su sonrisa que ese mundo está en ella, que ella sabe también reproducir el mundo que hay afuera y que está también en ella. El mundo se ha hecho línea y se ha hecho trazo, y se ha empequeñecido y se ha hecho forma. Ya todo tiene límites y puede ser tomado por la niña, ya pertenece a ella y no a la nada.
Después vendrá el concepto y el asunto de los significados, la losa pesadísima del mundo y la cultura, el orden y los cánones, el fuego y el invento del mercado, la huida del placer y la inocencia…

Hoy la niña dibuja felizmente sobre un papel en blanco, inmaculado. El mundo se hace carne, se concreta en figura de hombre, que mira con asombro el milagro glorioso de la niña dibujándolo a él mismo, como eslabón del tiempo, como un asomo limpio al corredor del tiempo, en brazos amorosos de la niña
http://antoniogt1.blogspot.com.es/2014/09/sara-dibuja-y-me-hace-un-retrato.html

sábado, 6 de septiembre de 2014

José María Fonollosa




Cuando de algo me alejo más me acerco a ti, a quien aún no he hallado en mi camino.

( de J.M. Fonollosa. Ciudad del hombre: New York)