domingo, 10 de enero de 2010

Cuando nieva...



Cuando nieva siento sensaciones extrañas... es como si todo se presentara nuevo a mis ojos... el tiempo se ralentiza y me deja espacio para fijarme en sitios que normalmente miro pero no veo, me encanta observar los tejados y su nuevo look, sentir caer el agua, lenta, cadenciosamente en forma de copos blancos, observar las huellas de mis zapatos y su contorno violando el inusual acolchado bajo mis pies, sorprenderme al ver la belleza en las ramas de los arboles vestidas en su desnudez invernal, seguir el camino paralelo que me indican las rodadas de los coches y no otro, ciertamente peligroso, si te desvías de él....no se, pero cuando nieva me inunda una sensación de paz, de calma, es vivir otro tiempo y otro espacio, otro color para ver todo, limpio, sin prisas, donde la gente que sale a la calle y te ve en un momento de apuro (la nieve produce muchos)...hoy he patinado contra otro coche en Bejar y no ha existido discusión ni enfado todo el mundo se solidariza y entiende lo que normalmente seria motivo de cabreo ¿ Que ocurre? ...la nieve te invita a parar, a disfrutar de otra manera el café o el te calentito sintiendo el bien que produce en tu interior, creo que el tiempo tiene derecho a descansar y utiliza la nieve para decirnos, relajaros, observar, sentir el tiempo de calma y volver al calor y la seguridad del hogar, refugio primario de nuestros antepasados cavernarios igual, exactamente igual que lo sentimos especialmente hoy, día de nieve.

4 comentarios:

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Ese silencio cuando nieva...

SILVIA dijo...

Me gusta la nieve, sobre todo cuando la veo caer y helar las calles, cómodamente sentada en mi sillón y con un chocolatito caliente entre mis manos. Un post precioso. Mil besitos!!

carmensabes dijo...

Parece que nieve entonces es un nexo para la solidaridad... es necesaria para comprender a las demás personass.

Hagamos que todos los días sean de nieve.

Un abrazo querida amiga.

Isabel Huete dijo...

La nieve me produce la sensación de que el mundo camina a cámara lenta; es una sensación de sosiego y de limpieza interior. Es el blanco, nuestra inocencia que lo inunda todo.
Besazos, mi niña.