jueves, 27 de enero de 2011

Incendio



A las siete de la mañana me asome a la cristalera de mi casa y vi la sierra ardiendo en la oscuridad de la noche y el frente tan ancho de fuego que recorría la montaña, me sorprendió la falta de movimiento al respecto, al salir de casa todavía no se apreciaba movimiento ninguno y la ciudad estaba tranquila en su quehacer diario.

Al mediodía, comentaba la gente que el fuego había comenzado por la noche y que se trataba de una quema de rastrojo controlada, opiniones para todos los gustos rodaban por la barra del bar, incluso alguien defendía que hacía falta el fuego porque los bosques están muy sucios y era la manera más cómoda y barata de limpiarlos, no estoy de acuerdo por supuesto con esta apreciación, porque existen otras formas de limpiar los bosques aprovechando los detritus forestales y propiciando trabajo a tanta gente que está en paro.

Sufro con los incendios porque es mucha vida la que se quema y mucho crecimiento lento de nuestros bosques desperdiciado, hace años en un programa televisivo decía un biólogo que las plantas gritan al quemarse y yo escuchaba detrás del cristal esos gritos en mi interior, la impotencia y la rabia me puede en estos casos, y más cuando, hasta el mediodía no escuche el ruido de los hidroaviones, todavía a esta hora la montaña arde y no creo que esto sea una simple quema de rastrojos. Es mi opinión.

4 comentarios:

Marina dijo...

Yo tampoco lo creo y es tremendamente triste, porque es cierto, que el bosque se queja, grita y se lamenta, mientras los estúpidos mortales no sabemos escuchar.
Me producen una honda tristeza los fuegos descontrolados como este.
Besos

cuentosbrujos dijo...

ME contaron ayer que la sierra se quema para que luego se pueda pastar, una práctica habitual hace muchos años, una pena la incultura...
saludos moza....

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Hay incendios que son metáforas.

SILVIA dijo...

Es vergonzosa la pasividad en estos casos... Un abrazo!!