domingo, 2 de junio de 2013

El desayuno










Me gustas cuando dices tonterías,
cuando metes la pata, cuando mientes,
cuando te vas de compras con tu madre
y llego tarde al cine por tu culpa.
Me gustas más cuando es mi cumpleaños
y me cubres de besos y de tartas,
o cuando eres feliz y se te nota,
o cuando eres genial con una frase
que lo resume todo, o cuando ríes
(tu risa es una ducha en el infierno),
o cuando me perdonas un olvido.
Pero aún me gustas más, tanto que casi
no puedo resistir lo que me gustas,
cuando, llena de vida, te despiertas
y lo primero que haces es decirme:
«Tengo un hambre feroz esta mañana.
Voy a empezar contigo el desayuno».

6 comentarios:

Noris Marcia dijo...

Bellisimo poema, lleno de imagenes y de palabras. Colmado de ingenuidad y belleza. Un saludo desde EEUU.

. dijo...

Ingenua. Esa es la palabra que no salía. Gracias Noris.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Dan ganas de desayunar varias veces al día.
Besos.

Gloria dijo...

Que mejor manera de empezar el día que con un bocado de amor, te quedas pleno el resto de la jornada. Por cierto me ha gustado esa ducha en el infierno.
Besos amorosos.

Coté dijo...

Hola

LLego del google plus, a través de Maite.

Ella tiene razón

Me quedo en tu blog, si no te importa

Un abrazo enorme

Te dejo el link de uno de mis blogs, por si te pica la curiosidad

Palabras al desnudo
http://palabrasaldesnudo.blogspot.com.es/

María dijo...

Es precioso tu blog, me lo ha recomendado una amiga, y me alegra, porque me ha gustado mucho tu poema, me quedo viendo más entradas.

Un beso.