martes, 6 de enero de 2009

Fuegos artificiales


Mañana es día de Reyes Magos, día de ilusión para todos, recibimos regalos de la gente que piensa en ti y te quiere, pero esta noche cuando estaba viendo los fuegos artificiales de la cabalgata no podía dejar de pensar en el horror de las imágenes que vi ayer sobre Gaza, y desde mi seguridad contemplaba la belleza de la explosión de luz y sonido, comparando la diferencia cruel de la semejanza, y se me ponían los vellos de punta cada vez que escuchaba el ruido atronador de los cohetes, es un privilegio no sentir ese horror pero no me queda la conciencia tranquila ante la impotencia de la situación pero ¿que podemos hacer por evitarlo?....... me sentí insolidaria solo por pensar en la guerra y tenerla lejos.

3 comentarios:

Femme d chocolat dijo...

Pero no puedes pensarte insolidaria, de hecho: SI que te acordaste ... No debes desear la guerra para tí, lo anormal/irracional es que la tengan ellos . Eso es lo que debes de pensar. Que ojalá las luces que vieran en el cielo, fueran mágicos fuegos artificiales.

En fin, ojalá lo solucionen pronto.

Un beso, guapa

Donce dijo...

Hola guapetona, que hace días que no te saludo... ya he visto que estuviste en pleno campo y he disfrutado de ese fuego tan rico (de esa lumbre, que se dice en mi pueblo) que me ha hecho recordar momentos preciosos.
Pero acabo de leer la entrada de hoy y se me han borrado de un suspiro. Las últimas imágenes de Gaza las vi anoche en las noticias de las tantas, y me han acompañado durante el resto del día.
Y escuché atentamente a la ministra israelí al decir (muy viva ella) que aún no pararán los ataques y, entonces, me salió una sonrisa sardónica al recordar esa frase tantas veces dicha: "si las mujeres gobernaran se acabarían las guerras".
Jo amiga, somos igualdad en lo bueno y en lo malo.
Pero, insolidarias? mejor di que somos hormiguillas...
Un besito fuerte

mojadopapel dijo...

Me gusta lo de hormiguillas, poquito a poquito, grano a grano, ladrillo a ladrillo se puede construir algo, no se qué, somos gente tan de a pie que parece imposible conseguir algo, salvo ayudar a cambiar la conciencia de algunos, si fuera así, también tendría un día pleno.