domingo, 16 de agosto de 2009

No existe más oasis que tu cuerpo



Mientras dura el relámpago,
ardemos lluviosos en su aroma
que ilumina tu cama
hasta volverla un bote,
donde está la pasión tras el diluvio.

Mientras dura el relámpago
-cuyas águilas roen nuestro ayer-,
somos bajo su lumbre
el cuchillo y la fruta
repitiendo un milagro en pos del alba.

Mientras dura el relámpago,
se deshace en un blues toda la niebla,
e inventamos un huerto
que también nevará
cuando muera la sangre en sus espigas.

Mientras dura el relámpago,
no existe más oasis que tu cuerpo,
un tango, un acordeón,
este abrazo profundo,
la certeza del agua que nos une.

5 comentarios:

Isabel Huete dijo...

¡Qué gozada de poema! El relámpago simboliza la fuerza de millones de sentimientos por su luz y porque vaticina la tormenta, que es otra fuerza poderosa, la que limpia por dentro.
Besotes después de un finde veraniego de los de verdad. :)

carmensabes dijo...

Pasional es Labrada eh??, cuanto me gusta.

Un abrazo enorme amiga!

Anónimo dijo...

Buenas noches, mojado papel:

No había leido nada de este poeta. Pero me gusta lo que habéis colgado Carmen Sabes y tú.

Saludos. Gelu

SILVIA dijo...

Mientras dura el relámpago... Que lindo poema. Un relámpago dura un instante apenas perceptible, sin embargo, los más grandes sentimientos hacen su aparición en un instante. En lo que dura un relámpago. Hermosa foto. Mil besitos!!!

dintel dijo...

Ando entre truenos y relámpagos.