lunes, 8 de noviembre de 2010

¿Fue posible que yo no te supiera...



¿Fue posible que yo no te supiera
cerca de mí, perdido en las miradas?

Los ojos me dolían de esperar.
Pasaste.

Si apareciendo entonces
me hubieras revelado
el país verdadero en que habitabas!

Pero pasaste
como un Dios destruido.

Sola, después, de lo negro surgía
tu mirada.

2 comentarios:

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

A veces nos puede matar la ceguera.

SILVIA dijo...

A veces pasa por delante...sin embargo, no llegamos a verlo.
un besazo!!!